?> Enfermedad arterial periférica en etapa temprana: 7 señales de advertencia en los pies

Los primeros síntomas de la enfermedad arterial periférica (EAP) suelen manifestarse en los pies. Puede notar que un pie está más frío que el otro, cambios en el color de la piel, hormigueo o entumecimiento, cortes que tardan en cicatrizar, piel brillante, uñas de los pies que crecen lentamente o un pulso más débil. Estos cambios pueden indicar que los pies no reciben suficiente irrigación sanguínea.

La enfermedad arterial periférica (EAP) se produce cuando las arterias de las piernas se estrechan, limitando el flujo sanguíneo. Los pies son la parte del cuerpo más alejada del corazón. Cuando disminuye el flujo sanguíneo, es posible que sean las primeras en mostrar cambios.

Algunos de estos primeros síntomas de mala circulación en los pies pueden ser sutiles. Podrías notarlos al ponerte los calcetines, cortarte las uñas de los pies o revisar una pequeña herida que tarda más de lo normal en cicatrizar.

A continuación, analizamos siete signos de enfermedad arterial periférica (EAP) en los pies, por qué la diabetes puede dificultar su detección y cuándo se debe consultar a un médico ante un problema en los pies.

¿Por qué la enfermedad arterial periférica suele aparecer primero en los pies?

El corazón bombea sangre a través de arterias que recorren las piernas hasta los pies. La enfermedad arterial periférica (EAP) estrecha esas arterias, lo que dificulta que la sangre llegue a las zonas situadas debajo de la obstrucción.

Los pies se encuentran al final de la línea de suministro de sangre, en la parte más alejada del corazón, por lo que pueden mostrar signos de reducción del flujo sanguíneo antes de que otros síntomas de la enfermedad arterial periférica llamen su atención.

7 señales de alerta temprana de la enfermedad arterial periférica en el pie

¿Cómo se manifiesta la enfermedad arterial periférica (EAP) en los pies? Aquí hay siete cambios a los que debes prestar atención.

1. Un pie se siente más frío que el otro.

¿Notas que un pie está más frío? Podría deberse a una disminución del flujo sanguíneo. Al principio, la diferencia puede pasar desapercibida. Presta más atención si observas otros cambios. Por ejemplo, un cambio de color o una herida que no cicatriza pueden indicar un problema de circulación.

2. Cambios de color en los pies

Observa el color de tus pies en diferentes posiciones. Con la enfermedad arterial periférica (EAP), tu pie puede verse pálido cuando levantas la pierna y rojo cuando la bajas.

El cambio puede ser sutil en un pie. Observar ambos puede facilitar la detección.

3. Hormigueo o entumecimiento en el pie

El hormigueo, el entumecimiento o la sensación de pinchazos pueden presentarse con la enfermedad arterial periférica (EAP), aunque los problemas circulatorios no son la única causa posible. La neuropatía diabética, o daño nervioso causado por la diabetes, puede provocar sensaciones similares. 

Comprender la relación entre el entumecimiento de las piernas y la mala circulación puede ayudarte a saber cuándo es el momento de hablar con tu médico.

4. Cortes o ampollas que cicatrizan lentamente

La disminución del flujo sanguíneo puede retrasar la cicatrización de los pies y los dedos. Un pequeño corte o ampolla puede tardar más de lo habitual en curarse.

Una pequeña herida puede pasar desapercibida cuando la diabetes provoca entumecimiento en los pies. Revisarse los pies con regularidad puede ayudar a detectarlo a tiempo.

5. Piel fina y brillante en el pie y el tobillo.

La mala circulación puede alterar la piel de los pies y los tobillos. Puede verse más fina o adquirir un aspecto brillante.

Estos cambios pueden ocurrir lentamente. Es posible que notes la diferencia en tu piel antes de que notes cualquier otra cosa inusual.

6. Uñas de los pies engrosadas o de crecimiento lento

Las uñas de los pies que crecen más lentamente pueden ir acompañadas de una circulación sanguínea reducida en los pies. Es posible que notes que no necesitas cortártelas con tanta frecuencia.

Los cambios en las uñas pueden tener varias causas. El crecimiento lento de las uñas de los pies no siempre indica enfermedad arterial periférica, pero conviene tenerlo en cuenta si ha notado otros cambios en sus pies. 

7. Pulso débil en la parte superior del pie.

Un médico puede palpar el pulso en las arterias de los pies. Un pulso débil o difícil de detectar puede indicar una disminución del flujo sanguíneo en la pierna.

No es necesario que lo compruebe usted mismo. Su médico puede tomarle el pulso en las piernas y los pies durante la exploración.

Por qué es fácil pasar por alto la enfermedad arterial periférica temprana si tienes diabetes.

Tener diabetes aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad arterial periférica (EAP). El daño nervioso causado por la diabetes también puede provocar entumecimiento en los pies, por lo que es posible que no sienta dolor o molestias que de otro modo llamarían su atención. 

Por este motivo, la enfermedad arterial periférica (EAP) en sus etapas iniciales puede pasar desapercibida. La EAP y la neuropatía diabética también pueden compartir síntomas como entumecimiento y hormigueo.

Revisar tus pies a diario puede ayudarte a detectar cambios que quizás no notes. Examina tus pies en busca de cualquier cambio, especialmente alrededor de la piel y las uñas. Algunas partes de los pies pueden ser difíciles de ver. Si necesitas ayuda, pídele a alguien de confianza que los revise.

¿Cuándo preocuparse por los síntomas en los pies?

El dolor en reposo es más preocupante que el dolor que solo aparece al caminar. La disminución del flujo sanguíneo puede provocar otros síntomas comunes , como dolor o calambres en las piernas.

Si un corte, ampolla o llaga no mejora en dos semanas, acude al médico. Tratar los problemas circulatorios graves puede ayudar a proteger el pie y prevenir la amputación.

Si de repente siente entumecimiento en el pie o dificultad para moverlo, busque atención médica de urgencia. Un cambio repentino en el color de la piel es otra señal de alerta.

¿Qué sucede a continuación?: Pruebas para detectar la enfermedad arterial periférica (EAP).

Si su médico sospecha de enfermedad arterial periférica (EAP), el índice tobillo-brazo (ITB) suele ser la primera prueba que se realiza. Esta prueba rápida e indolora compara la presión arterial en el tobillo con la presión arterial en el brazo. 

Los resultados de su índice tobillo-brazo (ITB) pueden indicar si tiene una disminución del flujo sanguíneo en las piernas. A partir de ahí, su médico podrá hablar con usted sobre el tratamiento para la enfermedad arterial periférica (EAP) , si fuera necesario.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los primeros síntomas de la enfermedad arterial periférica (EAP) en los pies?

Los primeros síntomas pueden incluir que un pie se sienta más frío que el otro, cambios en el color de la piel, heridas que tardan en cicatrizar y uñas de los pies que crecen lentamente. Algunas personas presentan pocos o ningún síntoma perceptible.

¿Es posible revertir la enfermedad arterial periférica en su etapa inicial?

La enfermedad arterial periférica (EAP) no tiene cura, pero el tratamiento puede ayudar a evitar que empeore. El tratamiento puede incluir medicamentos, ejercicio estructurado, el control de afecciones como la diabetes o la hipertensión arterial y dejar de fumar.

¿Cuál es la diferencia entre la enfermedad arterial periférica (EAP) y la neuropatía en los pies?

La enfermedad arterial periférica afecta el flujo sanguíneo. La neuropatía diabética afecta los nervios. El entumecimiento puede presentarse en cualquiera de las dos afecciones. Es posible que su médico deba examinar sus nervios y la circulación para determinar la causa.

¿Deberían los diabéticos revisarse los pies para detectar la enfermedad arterial periférica?

Las personas con diabetes deben revisarse los pies a diario para detectar grietas, llagas u otros cambios. La neuropatía puede hacer que los problemas en los pies sean menos perceptibles, por lo que las revisiones diarias pueden ayudar a detectar cambios que quizás no se noten.

Si se detecta a tiempo, la enfermedad arterial periférica es altamente tratable.

Los primeros signos de alerta de la enfermedad arterial periférica (EAP) pueden comenzar con pequeños cambios en los pies. No espere a que estos cambios se agraven. Programe una consulta con los especialistas vasculares afiliados a American Endovascular & Amputation Prevention. Ellos pueden identificar los signos de la EAP y ofrecer el tratamiento adecuado para controlarla.

Obtenga más información sobre la salud vascular, la prevención y la atención de la enfermedad de las arterias periféricas.

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